Está frase nace de ver a una familia que se disponía a ingerir alimentos en un restaurante.
En ese instante paso un vagabundo he hizo mueca a una de las pequeñas hijas de esta pareja , con la intención de hacer reír a la niña.
La pareja de inmediato llamo a la mesa al vagabundo, lo invita a sentarse a la mesa y le ofrecen alimentos, el hombre acepta, se sienta, entabla conversación con la joven familia y proceden todos a consumir los alimentos que están en la mesa.
Aquellos jóvenes prácticos y sencillos son ateos.
Este acto me lleva a reflexionar una vez más sobre la religiosidad y todas las ramas que desprende cada creencia.
Como agnóstico veo energía en el universo y por ende en el poder de la creación.
Y sea cual sea la creencia religiosa de cada ser humano. No podemos cambiar sus dogmas , razones y debilidades.
Lo importante es actuar en bien , es como ese cielo del que habla alguna religión.
No es lo que crees , sino lo que ves y vives.
------ Edgar Plata ------
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