sábado, 28 de octubre de 2017

Ayer y hoy

Para escribir . Antes se necesitaba además de inspiración un  lápiz , papel o quizá una pluma , un tablero o un pizarrón , cosas elementales que plasmaban un sentir, una idea, una historia o un poema.
Después el tiempo y algún inventor otorgó al escritor una máquina , una imprenta, la serigrafía hasta llegar al hoy. Cómo es mi caso y el de muchos . Un teclado mágico , un aparato diminuto y un corazón . Enamorado, decepcionado , rebelde , altruista, o un falso profeta y hasta un sabio enclaustrado en un rincón .
Está hermosa costumbre de plasmar letras y encajarlas en un renglón, es una pasión que solo morirá el día , en que viajar por siempre al mundo de lo desconocido sea menester.
Por estos días intento escribir una historia .
Más debo detener mis relatos , pues otra historia se hizo presente.
El grupo de la generación por parte de mi padre , es todo un acontecimiento . Todos sabíamos que existía una rama que colgaba de este frondoso árbol, pero pocos nos daríamos la tarea de integrarnos de manera virtual. A sido magnífico.
Estamos regando un árbol que estaba seco, le damos vida cada día .  Cada uno hace lo posible por compartir sus experiencias, fotos, memorias que no dejaremos morir . Gracias al interés de participar y unirnos.
El solo hecho de haber organizado un grupo en WhatsApp ya es un avance agigantado y nos llena de una satisfacción infinita.
Por ahora iré a dormir. A diario escribo , pero hoy es algo más especial. El imsomio es más placentero ahora .
Después continuo.. 😋

No hay comentarios:

Publicar un comentario