viernes, 20 de octubre de 2017

TITANIC

No sé porque me es imposible recordar
Si era julio o agosto , lo que sí recuerdo es que era el año 1986.
Un año antes había terminado el servicio militar y se me hacía fácil vivir sin preocupaciones, soñando que era un hombre muy rico . Qué no necesitaba un empleo , que quería ser libre .
Y de hecho era libre.
Nada me ataba a nada , menos a un mañana.
Un día cualquiera del que tampoco sé. Caminaba por la calle desprevenido y un hombre mayor en una camioneta se me acercó y me dijo que fuera a trabajar con el .. dijo: vaya cámbiese voy y vengo a recogerlo . Aquel hombre era un tío mío , hermano de mi madre . No dude un instante y me fui a alistarme. No tenía ni las más mínima idea a done iria a trabajar , tampoco se lo pregunté , menos preguntar cuanto ganaría.
Lo más importante para ellos quizá era ocuparme en algo y evitar así que lo que según yo era mi libertad,  terminara por volverme prisionero de las calles. Un vago , un drogadicto y hasta un ladrón . Solo sé que llegamos a un bar. ¡ Si ! ..Un bar de esos donde no te cobran por entrar , "quizá te cobran más por salir".
Mi tío me presento al cantinero y le dijo que yo trabajaría como portero. Algo así. Caramba yo era el portero del Titanic . Así le llamaban aquel lugar. Algo nuevo para mi. Demasiado nuevo.
Yo tenía 21 años . Nunca jamás en mi vida había entrado a un sitio así. Haber les cuento: Allí. Se vendía placer,  licor , cigarros . Allí se ejercía el trabajo más antiguo según los historiadores.
Allí la vida no valía nada.
Pero nunca tome aquello como castigo, además. ¿ Porque habrían de castigarme ? Si yo solo quería ser libre.
Así que me pare en la puerta de aquel bar, me entregaron un corto bastón .
Mi trabajo era no dejar ingresar : vendedores, lustrabotas y creo que "locos" .De allí que hasta yo sentía Temor del entrar. No pensaba en ese instante. Pero tenía que estar loco yo para estar parado en ese lugar.
Mi libertad y mis sueños vagabundos estaban ahora atados a un bastón, en la puerta de un bar.
No recuerdo cuántos días pasaron en esa puerta, solo recuerdo que la jornada era demasiado extenuante, de las 09:00 de la mañana , hasta las doce de la noche .
Cómo la jornada era tan larga , yo me quedaba a dormir en aquel lugar, escojo una de las habitaciones de aquel bar, creo si mal no recuerdo que era la numero dos. Habían seis habitaciones marcadas con números.
Así que mi libertad no solo estaba atada a un bastón, estaba encerrada en un frío y mal presentado cuarto de un bar. Una celda donde se comercializaba placer.
Y créeme que nunca me queje, me estaba acostumbrando a esa prisión. Ya no andaba las calles del barrio.
Y algo que recuerdo , mi novia .. ¡oh! si. mi novia, una morenita colegiala de 16 años , estaba de por medio y yo, estaba dejándola sin darme cuenta .
Ella si me lo dijo: " Allí te perderé ". Yo le decía que no , cómo pensando libre.
De cuando en vez salía y le llevaba regalitos a mi novia, salíamos a un  parque , a ....
Casi nada.....
Yo volvía y me enclaustrada en aquel lugar , el bar ... Ya se me había olvidado que ni pensaba, regresaba , volvía y salía en fin... Mi mundo se estaba volviendo la rutina de un bar.
Un día cualquiera asignaron el cargo de la puerta a un señor que vigilaba la cuadra, Y a mi,  me " ascendieron " . Ahora sería cantinero. Vaya pues .
Ahora sería el capitán del Titanic.
Así que un día compre un kepis blanco . El kepis de un almirante , de un marinero . De.. un Capitán.
Me colocaba todos los días , me gustaba, me hacía sentir bien.
Recuerdo que mi compañero de equipo se llamaba Martín.
El no usaba kepis, era más curtido en el trabajo y no estaba dispuesto a ser tan "amable". 
Recuerdo que ganábamos por comisión en venta.
Se servían cervezas por montón, tragos de licor para las mujeres acompañantes,
Se cobraba el valor de alquiler de cada habitación , que por cierto eran bastante solicitadas por las damas que arrastraban las desdichas y frustraciones de pervertidos.
Hombres que entraban a saciar sus ancias de placer.
Para mí aquello era inimaginable, a mis 21 años jamás había tenido mujer para saciar mis instintos animales.
Con mi  novia apurados besamos nuestros labios y alimentamos un amor extraño.
Al fin que la estaba perdiendo sin notarlo mucho.
Con los días fui comprendiendo que aquel lugar estaba rodeado de bares , de muchas mujeres, de muchos enfermos.
Allí no existía pulcritud , allí se encuentran las imágenes más impactantes y desgarradoras, allí el amor no existe , no hay compasión . Allí abunda la maldad y la hipocresía.
(Seguiré )

A hoy pasaron más de treinta años, algunos recuerdos se desvanecen y otros por el contrario marcaron mi vida y la de otros por siempre.
Recuerdo que " aprendí " a agregar agua del grifo a las botellas de vino , de brandy y hasta las de whisky .. Todo para que rindieran. Ya que estás estaban marcadas con una cinta externa donde se media cada trago.
También " aprendí " a desconfiar de la gente.
Nunca vi que mis padres se hubiesen preguntado que hacía yo allá.
A lo mejor consideraron que debía tomar un camino , el que ellos y mi tío decidieron, no el que yo quería .
Desde entonces ya me gustaba escribir y de hecho en las noches lo hacía , en cuadernos que se evaporaron .
Mi padre siempre tuvo la razón ; Me decía que yo solo escribía bobadas y que jamás lograría subsistir siquiera escribiendo. Y no se equivocó .
Bueno. La verdad es que mi vida se seguía empotrando en un mundo que jamás lograría aceptar.
Recuerdo entre tantas personas que vi a la zapatoca , así le dedican . Era la que más clientes arrastraba . Recuerdo a Olguita la que menos clientes sacaba. Recuerdo a Diosa , una señora mayor de pelo blanco, de aspecto obeso
Habían algunas muy silenciosas y otras lo contrario. Unas bastante bien agraciadas y otras muy poco apetecidas.
Así se ve a una mujer en un bar. Se le pone precio casi que se subasta.
Julia una mujer morena, alta , corpulenta y hacia parte de las silenciosas.
Había en ese bar una rocola o traganique, almacenaba acetatos de 45 revoluciones, temas variados . Escuchando todos los días muchas veces algunas canciones , aprendí también a conocer música .
Temas de Carmendelia Dipini, Lukas, boleros muy hermosos, rancheras , baladas ; En fin temas que de haber estado allí, quizá jamás hubiese sabido que existen.
Conocí gente enferma por las sustancias psicoactivas, gente enferma sin sentimientos, gente ladrona, gente sola y gente buena.
Hubo días cómo aquel en que un hombre que se había quedado largo rato en el bar, acompañado de una de aquellas mujeres . Pretendía irse sin pagar la cuenta. Al final de todo nunca pagó y por el contrario terminé yo en una patrulla policial. Todo porque al tipo que empuje para no dejar salir, era un policía. El tío debió hablar con los policiales y ...¿ Que creen ?.. Debió pagar 500 bolívares para que me dejaran libre y no me fueran a llevar a la estación. Dónde seguramente me habrían golpeado. Al fin el pago se realizó , regrese al trabajo y peor es que me descontaron en cuotas, los 500 bolívares y no recuerdo si hasta la cuenta que nunca pagó aquel tipo.
Por eso aprendí a ser desconfiado y quizá a saber cuánto valía yo para los que eran mi familia.
Mi hermano no fue tan fácil y pendejo como yo. A mi hermano Eliecer , recuerdo lo llevo el tío para que nos ayudará . Preciso el día en que aquel tipo de fue sin pagar. Después de un rato mi tío envío a mi hermano a comprar gasolina para la planta eléctrica. (Aún lo están esperando)
El viendo aquello , se llenó de pánico y se fue para la casa.
La verdad es que tomo una muy sabía desicion.
La vida y cotidianidad en un antro de esos , es para quien no se quiere o está destinado a la nada.
Yo no pensaba . ¡ mi hermano si !
Yo solo quería ser libre. Quería vivir soñando y escribiendo quizá tonteras , pero haciendo siempre lo que me gustaba.
Soñaba hasta con llegar a ser un futbolista profesional, mi padre me decía que no, que eso era como ganarse la lotería
Yo no tengo resentimiento con mi padre, el siempre tenía la razón y aunque ya no esté , me gusta mucho saber que aún la tiene.
¿Ya no recuerdo si volví a visitar mi novia?.  Seguramente fui , pero nuestro amor fue muy extraño .
Recordé ahora a ( colacho ).. fue un señor alto de gruesos labios, delgado , entre blanco , rojizo y pecoso. El trabajo con nosotros. A ya recuerdo . A colacho lo echaron del bar y fue entonces que a mí, me... "ascendieron". 
Colacho tenía problemas en uno de sus brazos. Pero aún así era un maestro para destapar botellas , para cobrar y para guardarse el cambio.
De igual manera recuerdo que este señor siguió trabajando en un bar de esos que había por hay en la zona.
Recuerdo que el celador de la cuadra , el mismo que ahora hacia de portero en el bar. Era un hombre alto , robusto y de alma noble. Sus ojos lo decían.
No logro recordar su nombre y no importa mucho quizá ahora.
También recuerdo al hermano de Martín. Vagamente recuerdo que era quien hacia el aseo en el bar. También lustrabotas botas y era el único que tenía permiso para ingresar a trabajar con su caja al salón .
Ni que decir de consuelo . Una mujer de aspecto vulgar , viciosa y a la que preferían tener de "amiga".
Y Adela ... Adela era  voluptuosa y de una cara muy bonita. Está al igual que la zapatoca eran las que más arrastraban miserables  a los infiernos del bar.
El compañero de la zapatoca recuerdo que se llamaba Mauricio. Lo recuerdo porque frente al bar este tenía una caseta callejera donde vendía pequeñas cosas. La zapatoca salía a cada rato para llevarle el dinero que conseguía a su compañero , el se lo guardada , seguramente evitando que se lo robaran.
Encambio el compañero de Adela estaba preso. Era un ladrón.
Casi poco recuerdo mis noches durmiendo en la cama , que solo hasta hoy me causa repugnancia. La cama donde mujeres y hombres extraños sudaban sus cuerpos . Sin amor, sin pasión, solo por dinero .
No sé si cada noche yo cambiaba las sábanas . Supongo que sí . Pero no recuerdo. ( Seguiré )

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