miércoles, 25 de marzo de 2026

amar sin porque.

Amabas mis escritos.
Apasionada escribías
comentarios que me 
llevaron al borde de un 
abismo de pasión y luz.
Yo, me hice engreído y
soñador en la imagen
que ví de tu aspecto.
Casi gemias y gritabas
cuando leias de mi puño
sin saber que era mi alma
la que dictaba.
Cuando viste tu, mi presencia, 
como espantada volando 
te fuiste en la distancia
y seguiste leyendo, sin volver 
a endulzar mi humano oído.
Pero mi alma aún se regocija
con tu presencia.
Porque el alma no lleva 
sombras de apariencia. 
- Édgar Plata -



No hay comentarios:

Publicar un comentario